Por la tarde conocí el caso de una señora que en parte me apesadumbró, o como se diga eso, una penumbra que te pesa, una pena que te oprime un tanto porque no sabes qué hacer, porque lo ocurrido ya ha ocurrido, así que… Pero en parte me esperanzó mucho, pues el Triunfo sigue siendo el de la Voluntad por sobre todas las cosas, quieran creer o no quien sea; la VOLUNTAD del Espíritu TRIUNFA por encima de todo.
La señora era peculiar, grande, pelo cano, pero no de mayor, era como hecho adrede, el caso es que no era mayor, se le notaba algo cansada, llevaba bastón y caminaba con algo de dificultad, y mostraba mucho interés por el Arte y por lo Espiritual, así que daba igual, en definitiva, lo que al cuerpo le pasara, su Sentimiento por la Vida era pleno.
Hablando de las Divinidades, de las Culturas del mundo, de las mezclas que se habían hecho y dejado de hacer y de que, a fin de cuentas, es DENTRO de Nosotros donde está la Respuesta a todo y donde habitan TODOS los arquetipos, fue floreciendo o al menos saliendo unos brotes de confianza y tal, y la señora me contaba que hace un tiempo, tenía una memoria fabulosa, lo que leía lo retenía íntegro en su cabeza, y las conversaciones eran como si tuviera una cinta grabadora y las podía repetir como si tal cosa. Pero… tuvo un accidente y eso dejó de pasar, el accidente había sido casi mortal, y le afectó, además de a distintas partes del cuerpo, huesos, músculos, etcétera, la cabeza, claro. Los médicos la dieron por finiquitada en un tiempo no más de un año, pues había habido desgarros importantes en órganos vitales. Tras dos años de lucha y de SABER que podía salir adelante a través de su Espíritu, a través de aquello que la ciencia no conoce ni quiere conocer, se fue recuperando. Los médicos, como no, se extrañaron, como diciendo “¿Será posible la tía esta? Mira que le hemos dicho que se tiene que morir y no se muere”. Y aunque a la señora le cuesta hacer todo mucho, lo hace, porque, eso, la Voluntad vence al imposible, cuando se tiene, que es para dejar pasmado a toda esa caterva de incompetentes médicos de libro y de bata blanca… manchada de necedad y de imposibilidad.
Evidentemente que hay muchos otros factores que hacen que una Persona en los límites del final de su vida, hagan que cambie de destino y elija seguir viviendo, como el Optimismo Práctico, la Armonía, la Belleza, el AMOR por encima de todo, es evidente, pero TODO ello es gracias a TENER y SENTIR el Espíritu. Sin Espíritu NADA de eso se consigue, y aunque algunos pueden confundir Alma y Espíritu y demás, SE TIENE ALGO y eso es lo que cuenta. Porque no tener nada y decir cosas “es ley de vida” y “qué le vamos hacer” y demás cosas no es sólo síntoma de estar más hueco que una bombilla fundida, sino es síntoma de ser rematadamente TONTO, en serio.
Y luego sigo.
Hasta más ver
Hectópolis
¿Un lugar más? JA!, estás de coña; ÉSTE es un SITIO en la red, donde se puede llegar mal herido, donde se puede llegar a punto de la muerte, y aquí, sí, aquí, se le recordará que recobre la Fuerza del Espíritu, que ya está bien, tanto cuerpo, tanto cuerpo, vamos...
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viernes, 21 de marzo de 2008
jueves, 20 de marzo de 2008
La VOLUNTAD y 1
La verdad es que no quisiera escribir tanto y tan variado, pero es que a veces pasa, y no vas a impedirlo, a no ser que fuerzas mayores lo hagan y entonces sí que no puedo escribir.
Antes va la escritura que el título del tema, eso después, porque no se me ocurre casar un Pez Maravilloso, la eutanasia, el Triunfo de la Voluntad del Espíritu, la Divinidad y alguna cosa más.
Puede parecer un diario, pero es que ayer fue un día redondo; todos lo son, pero unos más que otros.
Cuando se hacen obras todo es un engorro, pero luego disfrutas la reforma por mucho tiempo. Lo malo es si hay seres vivos por medio. Hacer una reforma en un estanque con peces es más complicado que sin ellos, hay que trasladarlos a otro sitio, generalmente más pequeño, y eso hice. Estaba preocupado porque las Carpas Coi, ya grandes, muchos años conviviendo con ellas… sí, se acepta Carpa Coi como animal de compañía, en tiempos metía la mano en el estanque y las acariciaba, como si fuera un perro o un gato, sí sí, son tan amables y tienen tantos sentimientos como cualquier otro Ser, que sean peces no les quita ningún mérito de ninguna clase. El caso es que las Carpas Coi son unos animales muy fuertes, como cualquier pez, imagino, son todo músculo, cuando se revuelcan porque vas a cogerlas para trasladarlas, por todos los dioses, qué fuerza tienen; así que con esa fuerza y en el nuevo espacio mientras reparan el estanque, una Carpa Coi saltó y… sí, a tierra firme, en tierra, sí, seca como el esparto, y no sé cuándo pasó, llegué a Palacio y me fui a ver, porque algo sentí, y la vi ahí tirada, toda naranja, enorme, muerta, me dio un ataque de pena, una vez más, que bueno, ya casi acostumbrado pensé en enterrarla, pero… de pronto me fijé y vi, de una manera fugaz, casi sin verlo, que la branquia visible se movió, inmediatamente me lancé sobre ella y la metí en el agua, la empujé, la hable, la grité, ¡¡VIVE!! Porque la quiero, sí, lleva con nosotros muchísimos años. Y nada, no se movía, salía de vez en cuando una burbuja, pero nada. La dejé, al menos, en su medio… por si acaso.
Por la noche, entre el viento espantoso de esta Primavera que se despista, miré con mi linterna azul, esperaba encontrar su cuerpo flotando, sí, la de la Carpa, y no la vi; puse, cuando el terrible accidente, una red rígida de plástico con una piedra en un lado para que los demás peces no corrieran el mismo destino que la Carpa Coi. Levanté la susodicha red y… ¡¡¡POR TODOS LOS DIOSES GLORIOSOS!!!!! La Carpa, literalmente, había resucitado, o al menos había salido de su catatonía, no me lo podía creer, estaba moviendo las aletas, la cola, respiraba, estaba magullada de todo lo que tenía que haber sufrido en ese salto… ¿mortal? Me invadió una preciosa felicidad. Y esta mañana, fui a comprobarlo de nuevo, y ahí estaba, magullada, pero viva.
Gracias, oh Dioses, los de Dentro y los de Fuera y los de Todas Partes, así es, el Milagro constante de la Vida es así, y la Voluntad de la Vida es más fuerte de lo que imaginamos y en TODOS los seres.
Luego sigo
Hasta más ver
Hectópolis
Antes va la escritura que el título del tema, eso después, porque no se me ocurre casar un Pez Maravilloso, la eutanasia, el Triunfo de la Voluntad del Espíritu, la Divinidad y alguna cosa más.
Puede parecer un diario, pero es que ayer fue un día redondo; todos lo son, pero unos más que otros.
Cuando se hacen obras todo es un engorro, pero luego disfrutas la reforma por mucho tiempo. Lo malo es si hay seres vivos por medio. Hacer una reforma en un estanque con peces es más complicado que sin ellos, hay que trasladarlos a otro sitio, generalmente más pequeño, y eso hice. Estaba preocupado porque las Carpas Coi, ya grandes, muchos años conviviendo con ellas… sí, se acepta Carpa Coi como animal de compañía, en tiempos metía la mano en el estanque y las acariciaba, como si fuera un perro o un gato, sí sí, son tan amables y tienen tantos sentimientos como cualquier otro Ser, que sean peces no les quita ningún mérito de ninguna clase. El caso es que las Carpas Coi son unos animales muy fuertes, como cualquier pez, imagino, son todo músculo, cuando se revuelcan porque vas a cogerlas para trasladarlas, por todos los dioses, qué fuerza tienen; así que con esa fuerza y en el nuevo espacio mientras reparan el estanque, una Carpa Coi saltó y… sí, a tierra firme, en tierra, sí, seca como el esparto, y no sé cuándo pasó, llegué a Palacio y me fui a ver, porque algo sentí, y la vi ahí tirada, toda naranja, enorme, muerta, me dio un ataque de pena, una vez más, que bueno, ya casi acostumbrado pensé en enterrarla, pero… de pronto me fijé y vi, de una manera fugaz, casi sin verlo, que la branquia visible se movió, inmediatamente me lancé sobre ella y la metí en el agua, la empujé, la hable, la grité, ¡¡VIVE!! Porque la quiero, sí, lleva con nosotros muchísimos años. Y nada, no se movía, salía de vez en cuando una burbuja, pero nada. La dejé, al menos, en su medio… por si acaso.
Por la noche, entre el viento espantoso de esta Primavera que se despista, miré con mi linterna azul, esperaba encontrar su cuerpo flotando, sí, la de la Carpa, y no la vi; puse, cuando el terrible accidente, una red rígida de plástico con una piedra en un lado para que los demás peces no corrieran el mismo destino que la Carpa Coi. Levanté la susodicha red y… ¡¡¡POR TODOS LOS DIOSES GLORIOSOS!!!!! La Carpa, literalmente, había resucitado, o al menos había salido de su catatonía, no me lo podía creer, estaba moviendo las aletas, la cola, respiraba, estaba magullada de todo lo que tenía que haber sufrido en ese salto… ¿mortal? Me invadió una preciosa felicidad. Y esta mañana, fui a comprobarlo de nuevo, y ahí estaba, magullada, pero viva.
Gracias, oh Dioses, los de Dentro y los de Fuera y los de Todas Partes, así es, el Milagro constante de la Vida es así, y la Voluntad de la Vida es más fuerte de lo que imaginamos y en TODOS los seres.
Luego sigo
Hasta más ver
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