lunes, 22 de septiembre de 2008

La Maquinaria que Regula (Parte I)

Ya ha cambiado completamente la Luz de cada día, ¿te has dado cuenta? De unos días para otros ya se huele el antipático y deslucido Otoño aunque el sofocante Verano siga hasta el 21 o el día que le toque de este Séptimo mes que es el Noveno. Las otras luces, las que son artificiales, tratan de dar un aspecto de normalidad, cuando ya no será normal nada, menos ahora; desde hace un tiempo la normalidad es del todo anormal, pero la maquinaria debe de hacer su “trabajo” para dar a entender que no pasa nada, que todo está bien. Pero los que “trabajan” esa maquinaria no saben de la Existencia de los Observadores, que a su vez pertenecen al Mundo Arquetípico de la Realidad Creadora, y al mismo tiempo Equilibrio de Equilibrio que es en realidad la que Trabaja y hace que todo sea posible, desde lo más insignificante hasta lo más Trascendente. En definitiva, que sólo gracias a Nosotros todo esto que se vive es posible, desde la Luz eléctrica hasta el último crimen. Pero Nosotros no hemos perpetrado el crimen, claro está, esa es la parte de la maldad, equilibradora de lo Armónica y a la espera de ser borrada. Si el mal fuera borrado de manera total, no quiere decir que quedaría solo lo bueno, ni una cosa ni otra, como se sabe, existe netamente.

El otro día me imaginaba acercarme al hijo del joyero asesinado hace unos días, -casi una semana-, y después de acompañarle en el sentimiento con una mano en el hombro, de manera sincera, claro, sin parecer que me apoyara en un muro o cualquier otra cosa, y decirle: es injusto lo que ha ocurrido, buen muchacho, pero alberga en tu corazón la esperanza de que tu padre no ha muerto, sólo ha reencarnado. Pero evidentemente eso es sólo imaginable, pues no hay minutos para aparcar el vehículo y decirle eso delante de personas conocidas, amigas o familiares, delante de cirios encendidos y ramos y más ramos de flores. Los cirios velan a los muertos, tienen que ver con la muerte, aunque el color de las velas ha sido robado; sin embargo, qué curioso, las Flores, son del Reino Verde, del Reino de la Gloria y Señorío de OSIRIS, de Sus Ojos Maravillosamente Negros, Traslúcidos, Acompañantes de cada día en esta senda tediosa de la humanidad, sin pertenecer a ella. Flores de Vida, cirios de muerte. Es imposible acercarse a alguien y decirle eso. Otra forma sería acompañarle en el sentimiento y ponerle la mano en el hombro, y marcharse.

Para los que cometen o acometen el mal, todo es normal, es su deber y lo hacen; para los que debieran proteger y guardar el Bien, NO ha de ser normal que ocurran cosas malas, pues su deber es, ese, hacer y proteger el Bien, pero NO cumplen con su deber, ¿por qué? porque en realidad NO sienten a la Vida, porque en realidad están muertos, -como siempre-, en vida, más muertos que los asesinados o que los muertos naturales.

Pasado el tiempo, los vivos biológicos olvidan a los muertos biológicos, pero eso no es un detalle importante, pues los muertos biológicos ya están en proceso de reencarnación, un proceso alucinante que comienza nada más morirse biológicamente, un proceso Mágico que en ese preciso instante, y como ya hemos leído a Nuestro Gran FÉNIX, un óvulo está siendo fecundado y nueve meses después, o incluso antes, sale una nueva vida, sí, sin memoria, pero eso da igual, si su deber es continuar con lo que estaba haciendo, un Espíritu habitará su Alma y en el momento exacto lo recordará todo, no con la nitidez de una película, pero casi nítido, como si pudiera sentir “como hacíamos ayer...” y sigue, y seguimos.

Se da pocas veces, es un Camino difícil, pero no imposible, y sobre todo eso, imposible, pues para los Reencarnados Conscientes habitados por un Espíritu NO hay nada imposible, para algo se ha jurado, de las diversas formas, un vencimiento, el Vencer al Imposible.

Pasado el tiempo, en las puertas de la Joyería donde mataron al joyero, las velas ya son menos, incluso las hay, pero apagadas, casi no hay flores y todo sigue aparentemente igual.

Las calles y lugares de una ciudad y sus alrededores son un cementerio. Un día vi un reportaje sobre flores depositadas en distintos sitios de las carreteras españolas, donde había habido un accidente y los familiares y amigos llevan ramos y coronas de flores para recordar al muerto por accidente. Hace tiempo vi yo mismo esas flores en forma de ramos y coronas, y a pesar de que sentía un escalofrío, luego pensaba en el por qué, en el cómo fue. Una vez que alguien muere biológicamente, ya no valen excusas para la mente reductora humana, pero hay un por qué, siempre lo hay, pues en el Telar del Destino está todo predefinido, y si no, definido, como una idea que hay que llevar a cabo y se lleva. Uno puede redirigir el Destino si es Consciente, sino no, es del todo imposible. El Destino en cierta forma se aprovecha, y muy bien aprovechado de la inconsciencia humana del mono loco: ahora se hace esto, esto y esto otro y todos estos se quitan del medio, unos de forma unitaria, otros en forma grupal de cuatro o cinco, otros en forma grupal de más de cien, y cuando la cosa se pone seria, no hay límite, y cuando el límite se haya sobrepasado, será una extinción casi absoluta, dejando a las almas con cuerpos que puedan sostener a los más Grandes Espíritus.

Ese es el plan a groso modo. ¡Cuántas benditas y gloriosas extinciones ha habido, por todos los Dioses de la Eternidad!! ¡Cuántos!! Y no es una cuestión de ¿y tú por qué lo sabes? Como en otras muchas ocasiones, son cosas que se saben, no se pueden demostrar científicamente, y de esa manera menos, pero... palpita de forma muy fuerte algo que está impreso en el recóndito lugar del Infinito Espíritu habitando en un Alma, esa información inespecífica.

La próxima extinción será bastante ridícula, porque cuando extingues algo que es ridículo, es una extinción así, ridícula a más no poder, da igual si sigue o no, da igual ocho que ochenta.

Ponen flores en la carretera y no sabes si murió el accidentado porque estaba haciendo lo que debía o era el cabrón que hizo todo lo posible para que hubiera ese accidente, morir él, -que qué bueno que muriera, y qué pena que reencarne- y que no sabemos a cuántas vidas destrozó. Y es que eso ocurre, lo que pasa es que no sabemos la precisión, pues unas veces salen en las noticias esos jovenzuelos de entre 16 y 22 años que a las 6 de la mañana se han salido de la carretera tal y los pobrecillos han perdido la vida. En esos casos la verdad es que menos mal, o ¡qué bien! Se han muerto solitos y no han fastidiado a nadie más, y no es así del todo, pues han tenido que ir bomberos a sacar los trozos, policías de tráfico e investigación de accidentes y por su puesto el juez de turno al levantamiento de los cadáveres. Sí, las familias sufren, pero porque son hondamente hipócritas. Explíquenles a las familias lo que ha sucedido, por qué ha sucedido, los pasos seguidos, uno a uno, para que acabaran así, en ese terrible accidente que ha acabado con sus vidas.

-Miren, es muy sencillo: punto número uno, sus hijos iban del todo borrachos, algunos de ellos incluso drogados con una espeluznante mezcla de tripis y éxtasis que no se pueden hacer a la idea. Punto número dos, estaban derrengados, pero la acción de la droga hace que su destruido cerebro por el efecto de la toxicidad, crea que puede seguir adelante, pero no todos los órganos responden como se quisiera; el cerebro es una Máquina muy delicada, parece que funciona pase lo que pase, pero no es así, también da órdenes incorrectas si hay demasiada intoxicación, etílica o de otras sustancias que perturben a la conciencia, que estropeen la zona reptiliana, todas las zonas del cerebro en realidad.

Punto número tres y muy importante: Luego a parte, deben de saber que sus hijos, antes de drogarse con esas porquerías, YA eran unos inconscientes, porque primero uno se deja caer en que “voy a probar esto, tío, que debe de molar mazo tomarlo” y entonces lo toman y se ponen muy mal, y después viene lo demás. También se suelen dar así los embarazos “no deseados” porque claro, uno piensa: pero qué estúpido queda por ahí que “no sabe” que si se fornica sin nada en el pene y sin nada en la vagina o más adentro o con píldora, no se queda embarazada ella y empadrado él, eso, si es responsable. Pues nada, siguen follando sin ningún tipo de medidas y luego vienen los embarazos “no deseados”, y si no o acompañando, el SIDA. No, hombre, no, ocurre que están ya podridos con MUY poca edad y la inconsciencia les ha penetrado desde lo más hondo desde que han nacido, porque ya vienen de serie así de incluso unos espermatozoides inconscientes y unos úteros inconscientes y todo un universillo inconsciente.


(Continuará)

2 comentarios:

kyle xy dijo...

Vaya, que ganas tengo de leer la II parte.
SALU2

Hectópolis dijo...

Pues tranquilo, amigo Kyle, que está al caer ;)

Un saludo

Hectópolis